sábado, abril 26, 2008

La peor pesadilla

Esta noche he tenido una pesadilla, al menos la segunda parte del sueño lo era. La primera parte no la recuerdo pero supongo que me iba de viaje o algo así. Bien pues, a la vuelta cogía un taxi y el taxista daba rodeos y más rodeos sin parar de charlar. Para hacer el viaje más largo aún, de vez en cuando se detenía en cualquier lugar, bien para comprar tabaco o para lo que fuera. Sin más ponía sus luces de emergencia, detenía el coche donde se terciara y yo flipaba. Conforme el trayecto avanzaba me iba acostumbrando y resulta que en uno de estos descansos, yo salgo del coche demorándome más de la cuenta. En ese momento el taxista me llama la atención: "¿Qué pasa que no quieres volver a casa?" ¡Será mamón!

El final es algo más relajado ya que todo se arregla solo. Miro el taxímetro y para sorpresa mía no es un precio tan abultado como pudiera parecer. Quizás el taxímetro estaba roto o quizás son asuntos del reino de los sueños donde todo es posible. Además, ¡en mi sueño ocurre lo que me da la gana!


Esta pesadilla no es original, ni mucho menos, mis sueños beben de muchas fuentes (son curtos). Resulta que Gomaespuma ya lo hicieron:

Desconozco el significado de mi sueño (¿Lo importante es el camino y no el destino?) y tampoco sé si mi subconsciente se inspiró en ese temor popular a ser timado por un taxista o en el gap de Gomaespuma. Yo me decanto por la primera opción. De hecho es muy probable que la conocida pareja de humoristas se basara, a su vez en los aconteceres cotidianos.

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